lunes, junio 19, 2006

Un paso atrás, los ex.

Cuando te encuentras con uno pasados los años, muchas veces miras hacia atrás con engañosa nostalgia.
Y es que como dice Serrat, "tus recuerdos son cada día más dulces, el olvido solo se llevó la mitad".
Aquí es donde el resentimiento hace ver su utilidad.

Puede que hayan perdido peso o se hayan dejado crecer el pelo y por fin tirasen aquellas horribles gafas de montura dorada, pero yo me acuerdo perfectamente por que rompí, de los los lloros y el rechinar de dientes.
Por no hablar de los golpes en la puerta de madrugada y borrachos, las llamadas anónimas o los correos amenazadores.

La cosa se complica si hay amigos de por medio.
Ellos no siempre ven las cosas como tu, no entiendes que no quieras ver a ese hijo de puta en lo que te quede de vida.
Y tu, muy digna, quedas a comer con los colegas, de buen rollo y con tu vestido más escotado, sonríes mucho, que no se note que te estas conteniendo para no clavarle la mano a la mesa con el tenedor.




Pero lo que no soporto son los bien intencionados "truquitos" para que te reconcilies con el.
Quedar por ahí y que te lo planten en la cara ocultándote que va a venir etc.
Que haces, ¿te piras y creas mal rollo?, ¿mandas a tomar por culo a los amigos que te quedan?.
Asi que por culpa de un tío, no solo has perdido un año de tu vida más los disgustos si no que encima estas de movidas con tus amigos.
No puedes poner mala cara, claro, tu como cruel mujer que eres, fuisteis la que le dejaste y el , pobrecito mío, esta hecho polvo.
Si es que somos idiotas con tanto miedo a ofender sensibilidades y evitar malos rollos.